Muchos deben saber de la censura impuesta por el CNTV, al programa “el club de la comedia” de Chilevisión por el uso de la imagen de Jesús en algunos de sus rutinas de humor, sobre este tema quiero dar mi opinión.
Hablar de censura en un país democrático y con libertad de expresión es clavarle un puñal por la espalda a toda la lucha por las libertades de todo los chilenos, tener un organismo que decida lo que todos debemos o podemos ver es simplemente aberrante, mas aun cuando los 6 concejeros mas el director del CNTV son personas que no están insertos en la industria televisiva y tampoco son elegidas por la gente (pero deciden por esa gente), es no entender como construir un órgano que regule ciertos contenidos y que sea representativo del publico consumidor sin tratar a estos como animales de poca inteligencia.
Es comprensible y totalmente atendible la molestia de todo Cristiano por el uso tan vulgar de quien representa toda la base de su creencia religiosa, ellos tienen el derecho de reclamar, poner denuncias donde quieran, pero no se puede censurar solamente porque la mayoría en chile es cristiano, si así fuere, todo los que tengan un nivel de sobrepeso pueden decir que es un insulto tener a personas siempre perfectas en sus comerciales o programas, los morenos (que somos mayoría) podemos sentir que es discriminación que cada comercial o programas muestren a gente de coloración clara, lo que podríamos catalogar como racismo.
Puede ser exagerada mi comparación, pero ¿Quién o quienes regulan si los reclamos son exagerados?, ¿Quién ve si mi opinión es la correcta?, ¿Quién faculta a alguien a decirme que ver, yo siendo una persona con derecho de elegir y con mayoría de edad?
La televisión tiene un regidor automático que funciona generalmente con dos pilas, se llama “control remoto” , y no hablo del programa de los sábados del canal 13, sino de aquel instrumento electrónico que nos permite cambiar de canal cuando no nos gusta, no compartimos, nos parece aberrante, nos choca, nos cae mal alguno de los participantes, nos aburre algún programa de TV, la forma en la cual el público (ser inteligente que decide que ver) puede castigar una programación mala o insultante es simplemente cambiar de canal, ese es el máximo poder del consumidor y es un gran castigo para los canales y programas, porque un programa que nadie ve, es un programa poco rentable por lo tanto un programa terminado.
Poner una censura sea por lo que sea es algo que no debe existir en una sociedad de libertad de expresión, ciertamente existen reglas que se deben cumplir, como los horarios de adultos, aunque eso aquí no funciona porque un niño de 8 años puede ver mujeres con diminutos trajes a las 6 o 7 de la tarde, escuchar programas donde se habla de mentiras, insultos, balazos, muertos, tragedias, como son los programas de farándula, tandas comerciales y los noticieros.
Si llegamos a censurar por una razón, en poco tiempo muchos tendrán el derecho de creer que han sido insultado y exigirá una censura ya sea por color de piel, cantidad de ropa, humor fuerte (bueno o malo), idioma, etc.
Mejor regularicen los horarios, la entrega de cultura en un nivel alto, y dejar que cada uno de nosotros tengamos la libertad de decidir qué vemos, porqué lo vemos y cuándo lo vemos.
Señores del CNTV, nosotros TAMBIÉN PENSAMOS.

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