Después de escuchar y leer sobre la reforma de educación, quise ver los lados positivos, dejar ese tic de siempre sacar el lado más negativo, y siendo sincero las ideas son bastante buenas.
Entregar incentivos para el ingreso a las carreras de pedagogía es un buen método para atraer a quienes tengan esa vocación o las ganas de ser un educador, obviamente si quisiéramos ver el lado malo podríamos decir que muchos entrarán a la carrera simplemente para aprovechar tener una profesión con cero costo sin importar la real vocación y que seguramente después de cumplir con los años que se exigen para recibir estos beneficios buscarán ya con recursos estudiar lo que realmente querían, pero si con esta idea se logra sacar un porcentaje de buenos educadores el riesgo vale la pena, mejor aun con la otra parte de la idea de la evaluación a todo egresado para ver su real nivel, así podrán empezar a trabajar con un nivel económico mejor y se empieza a crear el circulo virtuoso donde los sueldos de los profesores se acrecentarán y crecerá el entusiasmo por ser profesor.
Dar un bono a los profesores que están cerca de la edad de jubilación para que puedan retirarse sin tener la preocupación de la falta de estabilidad económica, esta idea ya se aplica en grandes empresas, como ejemplo claro en la minería, en cada negociación colectiva se llegan a acuerdos para dar bonos de retiro a los trabajadores que están en edad de jubilar y esa idea resulta muy bien y con buenos dividendos para el trabajador, en resumen la opción entregada esta dentro de las buenas ideas.
El punto que genera conflicto es dar a los directores de colegios el poder de remover al 5% del profesorado genera suspicacias ya que un director puede sacar a un profesor pero no por razones profesionales sino por problemas personales, como algunas veces sucede en las grandes empresas, pero también es un freno a la evolución que el director no pueda sacar a los malos elementos de su colegio, con eso los malos profesores pueden seguir en sus puestos dejando cualquier intención de mejora siempre con alguna pata coja, la mejor forma de darle una facultad al director es llegar a un consenso entre el colegio de profesores y el ministerio, creo que se puede llegar a una buena solución y seguir haciendo mejor las cosas.
El colegio de profesores ha dicho que esta en contra de esta reforma educacional, pero después de escuchar al presidente del colegio de profesores en 4 canales de televisión, no escuche ninguna crítica profunda o importante al proyecto, lo que mas repitió fue que no los llamaron o consideraron y eso me suena mas a dolor de ego que a criticas constructivas, porque si un proyecto es bueno no me importa si me llamaron o me tomaron en cuenta igual haré que funcione, espero que en los días siguientes las críticas sean constructivas y dejar esos egos políticos (de todos los bandos) que solo generan mas demora para la búsqueda de soluciones.
Un punto que creo malo, es la idea de los colegios de excelencia, porque se generará una segregación entre colegios de primera y de segunda categoría, una discriminación basada en las evaluaciones, las cuales en general no reflejan si alguien es esforzado y constante cualidades indispensables para la vida universitaria y laboral, ya que alguien puede ser flojo, desinteresado, desordenado pero con buenas notas, y esos al llegar a la universidad son los primeros en devolverse a casa por no soportar el ritmo. Entonces ¿no sería mejor elevar el nivel de todos los colegios municipales y no generar más división de clases, ahora por intelecto?
Alguna vez el Ministro Lavin dijo que con 45 alumnos se puede hacer clases, él había visto salas con esa cantidad de alumnos y no vio grandes problemas, también dijo que en las universidades se hacen algunas clases con 100 o más alumnos y no había problemas, ese día se me cayó el Ministro, comparar las clases de un 1º medio, un 8º con clases en la universidad habla de que él jamás ha hecho clases en un liceo municipal, menos en una comuna popular, en una sala con 45 alumnos en la efervescencia de las hormonas, luchando por obtener la atención de todos, si hacemos el ejercicio de dividir los 90 minutos de clases en 45 alumnos tenemos solo 2 minutos por alumno para explicar algunos detalles, pero sabemos que hay que restar unos 10 minutos donde se toma la lista, se arregla el libro, se ordenan los alumnos, etc., si es complejo hacer clases a 45 niños de comportamiento normal, hacerlo en comunas conflictivas es una lucha gigante, entonces señor Lavin, ¿no seria mejor bajar el número de alumnos por sala, unos 30 o 35, que los mejores contagien al resto y así avanzar hacia el fin último que es subir el nivel? Tratemos de subir el nivel a toda la educación, y que no sea necesario aislar a los mejores, sino ayudar y levantar a los peores para convertirlos en mejores.
El último punto, en el cual seré breve para no pasar las 1000 palabras, es el reforzamiento de los ramos de matemáticas y lenguaje, la idea es buenísima, porque ver a los alumnos nuevos en la universidad y con un nivel tan bajo sobre estas materias provoca que muchos tengas que hacer ramos mas de una vez, pero sacarle unas horitas al ramo de Historia es un error garrafal, porque ver a los mismo alumnos que saben tan poco sobre nuestra cultura cívica, cultura genera e historia, me da a entender que se esta pensando solo en crear buenos robot que sepan leer bien y manejar los números olvidando de educar a seres humanos, señor ministro , yo tengo confianza en su labor por eso le pido que no cometa el error de desviarse del fin último de cualquier educador, que mas que entregar conocimiento es crear buenas personas.

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