Las críticas a la discriminación brotan por todos lados, por toda persona, sin importar color, ideología, clase social , tamaño, etc., la gran mayoría concuerda que discriminar es un acto muy reprochable y debe ser castigado para que nunca mas las personas sean expuestas a esta situación, pero por alguna molécula interna, algún gen loco o desquiciado, somos seres que discriminan, siempre tenemos comentarios sobre algún tipo o grupo de persona distinta a uno, si pones atención a cualquier conversación te darán cuenta que en un porcentaje muy alto, siempre sale algún comentario discriminativo.Somos propensos a no aceptar lo diferente, por algún sentido de superioridad o por miedo u otras razones, intentamos no hacer distinciones pero siempre al final la hacemos, juzgamos por detalles como la vestimenta, tatuaje o un simple aro, solo una diferencia y ya entra nuestro gen de catalogar cosas y personas.
Por curiosidad e investigación quise leer “Mi Lucha” (mein kampf), este libro donde uno de los representantes mas reconocidos del racismo y la discriminación da a conocer sus ideas y objetivos, donde muestra su creencia en la raza superior y la eliminación o esclavización de todas las demás razas, un libro que cuando fue lanzado no obtuvo grandes ventas, pero ya con 10.000 ejemplares en circulación el año 1924, hizo raíz en otros que tenían las mismas ideas. Este ejemplo lo pongo porque en esos años, los líderes mundiales no tomaron en serio a este bajito , carismático y oscuro personaje, lo trataron de otro loco mas y pensaron que sus ideas morirían en poco tiempo, pero solo 10 años después Hitler llegó al poder y empezó a aplicar su plan, ese que estaba bien detallado en su libro y el cual nadie le presto atención, esos ideales llevaron a la muerte de millones se personas, que consideradas inferiores fueron simplemente eliminadas, y todo esto por no mirar con detención las cosas que en una sociedad ocurren, si se hubiese tomado con seriedad desde el principio creo que nunca habría pasado lo que pasó.
Los judíos fueron los mas perjudicados, hoy, muchos critican a los judíos por lo ocurrido con los palestinos, y otra vez discriminamos, no son los judíos quienes quieren ese conflicto, y no son los palestinos los que quieren prolongarlo, son un grupo de personas que con el poder de su liderazgo cometen errores y atrocidades, pero se generalizan los comentarios y se vuelve a criticar a todos.
Por poner ejemplos en nuestra tierra, cada vez que vemos a un joven vestido con pantalones anchos, su gorro con la visera a hacia in costado, poleras anchas, algunos cadenas y pulseras , un “flaite” lo catalogamos automáticamente de picante, rasca, delincuente, etc. , (flaite, según algunos vienen de la palabra volar “fly”, por consumo de droga, otros dicen que es por las zapatillas llamativas de Michael Jordan, Nike Fly, que su uso era símbolo de estatus aunque fuera una imitación), de hecho algunos artículos ya relacionan a este grupo automáticamente con delincuentes.
Si nos vamos unos años atrás, los que usaban pelo largo eran agresivos, anarquistas, hasta locos, mas aun si andaban de negro, y si les gustaba el rock le agregaban el satanismo, peor para los que andaban con un corte punk o jean rasgados, los de clase alta también eran encerrados en clase, los cuicos, hoy llamados pelolais, en resumen todo lo diferente nos provoca esa reacción de discriminación, y para cambiar eso se debe empezar desde la base, del primer minuto de nuestras vidas.
Como último ejemplo, por años cada vez que alguien te trataba de gay, lo sentías como un insulto, de hecho era algo grabe y podía provocar peleas complejas, pero me pregunto ¿ser gay es ser una persona inferior, superior?, de hecho cuando estaba en el colegio decirle Peruano o Boliviano era tomado como insulto, lo cual hoy recordando me hace sentir culpable y enfermo, porque también fui uno de esos que discriminaba.
Debemos poner ojo en nuestra propia tierra, en nuestra sociedad, que tiene ese defecto estilo “reset”, borra todo y olvida rápidamente, porque solo hace unos años, unos travestis fueron brutalmente agredidos por estos grupos xenófobos, ahí salieron parlamentarios, personajes, políticos a borbotones proponiendo leyes y cambios para eliminar el racismo y la discriminación, pero pasó el tiempo y tuvo que ocurrir otra vez un ataque, mas aún, tuvo que morir alguien para tomar en serio esto, espero con el alma que no vuelva a aparecer el botón “reset” y en unos meses se olvide todo y nuevamente ese rimbombante proyecto de ley se quede dando vueltas por años hasta que nuevamente ocurra un acto criminal.
No podemos andar clasificando, calificando enjuiciando, condenando a las personas por sus gustos (ropa, música, colores, pasatiempos,etc), uno debe sentirse libre de elegir, la única condición en que mi elección no dañe a nadie, porque cuando lo hace se convierte en delito, y debe ser castigado, pero no podemos condenar socialmente a las personas por ser diferentes, podemos empezar a cambiar las cosas, hoy tenemos la información, las herramientas de comunicación y las ganas de hacer un mañana igual para todos con todos, enseñar que el amor es sublime, sin importan de quien se enamore, que las personas valen por el bien que hagan , el bien a la sociedad , a sus pares, a su entorno , a su cuerpo, a si mismo,al mundo y su bella vida, aprovechemos nuestro tiempo para que el camino a la sabiduría y la alegre convivencia sea robusto y eterno, sea realidad mas temprano que tarde.

