En algun momento de nuestra historia, se creó un signo que representara el valor de las cosas, el dinero fue una buena idea para organizar de mejor forma el intercambio comercial, pero pasamos de tener una herramienta útil, a convertinos en esclavos de nuestra herramienta, esclavos de nuestra creación.
Hoy como el producto que somos, nos vendemos como tal, lo ideal al mejor precio y al mejor postor, si logramos hacer lo que nos gusta, hemos hecho un buen negocio, si no, buscar el mejor redito monetario es una aspiración para poder hacer lo que si nos gusta.
Estemos de acuerdo o no, nuestro presente es manejado casi en su totalidad por el dinero, nuestros sueños, metas e ideas tienen un precio por el cual luchamos para poder pagar, si es bueno o malo es una discusión personal , pero “sin querer queriendo” alimentamos al Señor $, haciendolo cada vez mas fuerte y necesario.
Con el paso de los años, sigo teniendo la dicotomía interna sobre el dinero, he probado vivir con lo mínimo posible, y me ha gustado, pero hoy que tengo un poco mas puedo , como mencioné antes, obtener cosas para hacer lo que me gusta, lo que amo, restando un poco de preocupación al como costear los sueños.
Estar con culpa por entrar al comercio y venderme al mejor postor, es el precio que pago, quizas los padres, esos que nos enseñaron a ser realistas, al final tenian toda la razón, los sueños no te daran de comer, los sueños son para tontos…
Pero como yo soy un tonto, lo que gano por venderme lo uso para costear mis sueños y así puedo estar un poco mas tranquilo, siempre soñando que en algun momento ya no seremos un producto, sino una valiosa y soñadora persona.
(mientras tanto sigo en la oficina , con mi numero y mi precio a cuestas)

