La gran cantidad de perros que hay en las calles y sus consecuencias ha traído a la palestra buscar alguna forma de controlar el número de perros en nuestras calles.
Diversas son las ideas y también las acciones de algunas alcaldías para la solución al problema, en varios ha sido simplemente la eutanasia, matanzas masivas de perros ignorando la ley que lo prohíbe, contratando de forma oscura a las personas que llevan a cabo este acto, el cual al final no genera una solución, simplemente una molestia de las personas que entienden que ese no es la solución.
Sabemos que mucha gente es atacada por perros en la calle, pero que en un gran porcentaje esos perros tienen dueños, según estudios los perros vagos de ciudad generalmente no atacan a las personas ya que su instinto sabe que son quienes les pueden dar el alimento diario, en cambio los perros que son dejados libres durante el día por sus dueños tienen mas actitudes agresivas.
Este tema lo puedo abordar con altura de miras dado que yo sufro de cinofobia (fobia a los perros) pero también entiendo que la matanza no es una solución, ya que al caminar por las calles de las ciudades de Chile, la gran mayoría de los perros están libres pero cerca de las casas de sus dueños, los perros vagos se muestran sumisos y en su gran mayoría tienen mucho mas miedo que yo al cruzarnos en alguna calle, entonces puedo asumir que la responsabilidad es de las personas que ante la euforia y ternura de un cachorro no miden que la mascota vivirá por 15 años aproximadamente, crecerá y necesitará espacio para poder moverse y así no generar un estrés en el animal.
Según estudios la eliminación de los perros no garantiza bajo ningún punto de vista la desaparición de perros en la calle, ya que siempre habrán personas que tiraran cruelmente a dichos perros cuando no puedan darle un lugar en su hogar o simplemente porque el cachorro ya creció y no es lo tierno y entretenido (como si los perros fueran un juguete) como antes, entonces la culpa es de todos nosotros, aquellos que en un momento de ternura adoptamos un cachorro, y al ver que su tamaño no es compatible con nuestra casa los dejamos tirados en algún lugar, dejando un problema gigante a las personas y las ciudades.
Esterilización, la menos mala de las soluciones, porque no se atenta con la vida de un animal, con esta medida los perros callejeros no podrían crear grandes jaurías y se podría tener un mejor control de la población canina, pero esta medida no cambia la actitud de las personas, aquellas que dejan a sus perras salir sin medidas y cuando ella llega preñada, si no pueden regalar los cachorros los dejan tirados por ahí, al final todos los muertos por la eutanasia y aquellas mascotas esterilizadas no servirían de nada ya que pasado un muy corto tiempo el numero de perros en la calle llegarían al número actual, entonces la solución es clara pero compleja porque conlleva a la conciencia de las personas, esa misma que nos falla muchas veces, aunque se construyan complejas leyes con fuertes sanciones, lo único que realmente cuenta es nuestra voluntad.
Seguramente este tema no se soluciones en un corto plazo, y mas que buscar soluciones tan fuertes como asesinar a un animal simplemente porque las personas no hacen lo que deben, ser buenos dueños y buenos ciudadanos, es mejor hacer aquella introspección e intentar ser mejores hermanos mayores de nuestras mascotas, esas mismas que nos dan cariño, cuidado y tiempo, tratándolas de una forma mas cariñosa y por una buena vez mas humana.
